El color digital 42
- 7 Jul de 2006

Comprender la naturaleza del color requiere de una disociación entre nuestra realidad perceptiva y la realidad concreta del mundo fÃsico, ya que el color, tal y como lo percibimos, existe solo en nuestro cerebro y no como entidad fÃsica en la naturaleza. La visión del color es una respuesta fisiológica de la retina al llegar la luz al ojo, y el procesamiento neurológico de esta respuesta retinal en el cerebro.
Entender la naturaleza de lo digital es menos complejo, La palabra digital se deriva de dÃgito, que a su vez se deriva del latÃn digitus, “dedo” (ya que los dedos son el elemento primero al que recurrimos para contar). En resumen, “digital” hace referencia a “un algo” representado mediante números.
Podemos entender entonces que el color digital no es mas que números en un computador, ordenados de tal forma, que al ser representados mediante algún dispositivo de salida (monitor, impresora, etc.) los percibimos como color.
El problema del color digital es el significado que se asigna a los números cuando se les representa, puesto que la información numérica sirve solo como parámetro, y para ser precisa necesita de un contexto.
Para ejemplificar: ¿qué color tendrá un pixel en RGB con los valores R=144 G=241 B=106?
La verdad es que el color de aquel pixel será cualquier cosa que aparezca en el monitor o impresora que se esté usando cuando se procesen como valor de entrada (input) esos tres números, debido a que cada monitor e impresora representan los mismos valores desde su propio espacio de color, de acuerdo a su gamut y en base a sus primarios particulares.
El color digital no es como un Pantone, que es un color especÃfico y no importa el papel en que se imprima siempre deberÃa ser el mismo. No, el color digital siempre se verá distinto al ser representado por distintos monitores y distintas impresoras.
Pero no hay que echarse a morir por esto, porque el asunto no tiene remedio, pero existe algo que se acerca bastante a una solución.
La administración del color digital
Con el objetivo de dar un significado concreto (un color especifico) a los números, se hace referencia a un monitor concreto o ideal (si la imagen es RGB) o a una impresora concreta o ideal (si es CMYK), a esa referencia se le conoce como perfil de color y se puede incorporar en la imagen digital.
Si la imagen fuese vista desde ese monitor ideal, la representación de sus colores serÃa la correcta, pero al ser vista en otro monitor, los mismos números producirán colores distintos, por lo que se hace necesario alterar los valores numéricos para obtener los colores que originalmente se pretendÃa.
PodrÃamos analogar este problema al que se presenta cuando preguntamos por la dirección de una plaza concreta en una ciudad que no conocemos. Para llegar a la plaza de Walther desde el punto A, debemos tomar la primera esquina a la derecha y luego la segunda a la izquierda.

Estos números (primera a la derecha, segunda a la izquierda) sólo me conducirán a mi destino (la Plaza Walther) si comienzo desde el punto A. Si el punto de inicio es, por ejemplo, el punto B, los números deberán cambiar (primera esquina a la izquierda, la siguiente a la izquierda y después derechito, derechito nomás) para llegar a la famosa plaza.
La analogÃa con los colores en un monitor es simple:
- El color deseado = La plaza Walther.
- El perfil del monitor = El punto de partida.
- Los valores RGB (números)= El camino que hay que seguir.
Por consiguiente, se puede resumir la gestión digital del color de esta manera:
- La imagen digital está formada por números.
- Los números hacen referencia a un perfil (profile) especÃfico.
- El perfil es la referencia que da un significado (es decir: un color) a los números
- Cuando la imagen se transfiere de un dispositivo a otro las referencias cambian, y es necesario alterar los números para que el significado (es decir, el color) permanezca sin alterar.
A esta última operación (cambiar los números) se la llama “conversión de color” (color conversion) –que es, de hecho, una conversión de números–. que se puede realizar de distintas formas, ya sea en el computador, durante la fase de impresión o incluso dentro de la misma impresora (si es digital). La conversión la realiza de hecho un componente de programación llamado “motor de color” (colour engine).
Existen programas que tienen sus propios motores de color (como Photoshop o Illustrator), pero por defecto vienen desactivados, por consiguiente, a menos que uno mismo los configure y los ponga a trabajar, quienes asumen la responsabilidad son los motores de color que vienen en los sistemas operativos.
En Mac, la gestión del color la lleva a cabo ColorSync de manera altamente eficiente, de hecho todos los estándares internacionales que son establecidos por el ICC (International Color Consortium) están basados en la tecnologÃa ColorSync de Apple. En Windows la gestión del color la realiza ICM (Image Color Management), con resultados que dejan bastante que desear cuando se le exige un poco (no lo recomiendo para profesionales del area gráfica), por eso Microsoft trabaja en un nuevo motor de color que reemplace a ICM en su nuevo sistema Windows Vista (aún en etapa Beta), llamado Windows Color System (WCS), pero con un nombre tan poco inspirado no sé si se pueda esperar mucho de el.
El como activar los motores de color en los distintos programas, y una mirada a los perfiles de color ICC serán temas de futuros posts , por eso, si tienen interés por algun tema antes que otro solo tienen que pedir.













geofan ïðîêàò ìàøèíû %[[ òàêñè àóäè ìîñêâà uixrzg