Diseño, una disciplina que el país debe promover 1
- 2 Jul de 2007

La importancia del diseño en la economía del conocimiento, la era de la información y la postindustrialización.
“Todo lo que crece también modifica su estructura. Así como un árbol, al desarrollarse, cambia constantemente la forma, el tamaño y la configuración de sus ramas, una economía en crecimiento varía las proporciones e interrelaciones entre sus sectores básicos (sector agropecuario, industria y servicios) y entre otros sectores (rural y urbano, público y privado, orientado al mercado interno y a la exportación.
¿Hay patrones comunes que permitan determinar cómo varían las economías en crecimiento? ¿Qué cambios deberían promoverse y qué cambios habría que desalentar?”
Referencia
El diseño como administrador de la información en la economía del conocimiento.
El conocimiento se ha convertido en la mayor fuente de poder de estos tiempos. No solo se trata de información, datos e imágenes, también se trata de actitudes, valores y procesos que permiten interpretar y capitalizar todo lo antes mencionado. De acuerdo a Alvin Toffler (futurologo) , -“el conocimiento es la principal fuente de poder y la de mejor calidad” -. Se puede decir entonces que quien lo sepa gestionar, gozará de ventajas competitivas significativas a nivel global.
A medida que el conocimiento aumenta, se complejiza en sus interrelaciones y se vuelve mas accesible (un buen ejemplo puede ser la Web 2.0 ) una nueva variedad de trabajos, oportunidades y desafíos se manifestarán a nivel global. Por ejemplo hoy en día cualquier persona o microempresa puede tener su propia página web o comunidad gratis a través de un blog y recibir visitas de todo el mundo e “interactuar” con esas visitas.
Nuestro país no está ajeno a esta realidad, por lo que potenciar áreas del conocimiento capaces de analizar, interpretar, usar estratégicamente los recursos y la información para su posterior transformación en productos, servicios y experiencias (como hace a menudo el diseño) puede significar una verdadera llave para un país como Chile, cuya dependencia histórica de las materias primas (primero el salitre y ahora el cobre) propone una estabilidad económica peligrosamente “relativa” y frágil.
A continuación, un gráfico que representa la evolución histórica de los empleos en el mundo:

Tipos de empleo(9):Trabajadores de ensamblaje en línea:Dedicados a la producción y a tareas repetitivas.Servicios:Tareas repetitivas que se ofrecen persona a persona. ( no requiere de mucha educación pero si de entrenamiento)Servicios de análisis de los símbolos:Incluye identificar, resolver y derribar problemas mediante la manipulación y la articulación de la información. Envuelve un proceso de comunicación, creatividad y de transformación de la realidad. (innovar y diseñar)
Una fuerte tendencia al aumento de los trabajos asociados a la información y su gestión permiten señalar que éste tipo de actividades serán cada vez mas valoradas y más significativas en las economías globales.
Chile enfrenta la globalización: el avenimiento de la postindustrialización
Actualmente, Chile no puede ser considerado un país industrializado. Por lo que orientar los esfuerzos hacia el fortalecimiento de la industria manufacturera basada en productos sin valor agregado (comodities) podría resultar infructuoso. No está demás recordar que a nivel global se vive un proceso de postindustrialización que no debe ser ignorado.
“…Según van aumentando los ingresos, las necesidades se vuelven menos “materiales” y la gente comienza a demandar más servicios, en los campos de la salud, la educación, el entretenimiento y muchos otros. La productividad de la fuerza de trabajo en el sector de los servicios no aumenta con la misma rapidez que en el sector agropecuario y en la industria, porque la mayoría de los empleos no se pueden cubrir con máquinas… el progreso tecnológico incrementa la productividad de la mano de obra y provoca la eliminación de puestos de trabajo. Finalmente, el sector de los servicios desplaza al sector industrial de su lugar preponderante en la economía…”
Referencia
Considerando lo anterior y la situación actual del diseño chileno, sería bueno preguntarse:
- ¿Están los diseñadores Chilenos concientes de las nuevas oportunidades que existen gracias a la amplia oferta de información?
- ¿Estamos preparados para usar la información y así emprender esfuerzos que puedan ser capitalizados en nuevos productos, negocios y servicios?
- ¿Estamos preparados para competir a nivel global con nuestros planteamientos actuales y la base de conocimientos que manejamos?












Como diseñador estoy conciente que hay muchos nichos y oportunidades que se pierden por poca visión. Pero tambien conozco diseñadores que tienen mentalidad condicionada de “hay que hacer los que nos dice el cliente que hagamos” y así hundirse más en lo mismo sin innovación, sin valor, diferenciación, maquillado para ser solo bonito en el mejor de los casos.
Pero todo evoluciona…primero en uno y luego partiendo en lo inmediato desde cada una de las escuelas que enseñan a crear comunicación a que siembren semillas de cambio. Seguido de politicas gubernamentales que fomenten la innovación en todo sentido, en cosas como el incentivo a patentes o dar un fondo a las pymes para asesorarse en diseño, etc.
Estoy seguro que tendremos mejores resultados que los entes de la honorable camara de diputados que cuentan con un fondo similar para asesorarse por diferentes profesionales.
Aun estamos medianamente preparados para competir con excepciones como los grandes retails nacionales, pero para ser un país de diseño en donde se genera el trabajo las pequeñas y medianas empresas nos falta por crecer. Primero con una mentalidad diferente.