Nueva Marca Ciudad Valparaíso 65
- 3 Ene de 2008
- chile, marca pais, valparaiso

La semana pasada se lanzó la nueva marca de la ciudad de Valparaíso responsabilidad de la egencia Dittborn & Unzueta . Esta esta compuesta por un sombrero presumiblemente asociable al tango y la leyenda “ciudad de valparaiso“. Así tal cual, sin tilde.
Es normal que este tipo de propuesta genere alguna polémica pero sin duda que es mejor hacer una serie de cuestionamientos preliminares a la resultante visual.
Tomado en cuenta los antecedentes y el resultado surgen algunas preguntas : ¿Por qué la Municipalidad de Valparaíso contrata los servicios de una agencia de Santiago?, ¿Habría sido mejor hacer un concurso abierto o dejar el proceso en manos de una Escuela de Diseño?, entre otras.
La primera es lógico de imaginar. La percepción del éxito de Santiago en materias de Diseño o Publicidad responde a que la capital genera una dinámica de servicios y productos dentro de un mercado validado y competitivo. Es preciso tomar en cuenta que este mercado tiene como referente a las principales marcas que se han tomado los medios de comunicación. Una de las evidencias es que la agencia escogida maneja algunas campañas de publicidad de Canal 13 y Falabella, que como argumento convencen a cualquiera que no entienda de lo que estamos hablando.
La segunda puede resolverse por la deducción. Hay experiencias de proyectos públicos de imagen de ciudad, que han resultado un desastre como el diseño del Transporte Metropolitano Valparaíso desarrollado por la Universidad de Valparaíso. Es cosa de analizar el logo, la papelería involucrada y finalmente el sitio web. Sin duda experiencias como esta se toman como antecedente antes de generar un convenio o concurso que involucre a Escuelas de Diseño.
El resultado entonces es que se ha convocado a las mejores empresas del rubro según palabras del Alcalde al Mercurio de Valparaíso. El resultado es un producto que a lo menos podría ser juzgado como pobre e insustancial. Pobre por que tanto en aspectos técnicos (como el tipográfico, con evidente desequilibrio de niveles y jerarquía) como en el contenido y mensaje (sombrero con identidad arraigada en el país vecino de Argentina), presenta deficiencias insalvables. En el aspecto técnico la cosa se ve aún peor, resistiendo apenas una escala a tamaños pequeños y ni hablar de reducir los costos de impresión. Tiene muchos colores, total, la municipalidad(nosotros) paga.
Una de las conclusiones es que este tipo de proyectos de imagen pública necesariamente exigen un trabajo de continuidad ya que no se trata solo de desarrollar una marca sino de crear una estructura lingüística-visual en que se tomen en cuanta el paso del tiempo, el pasado gráfico, evaluaciones de campo, correcciones, etc. es decir una labor que tome en cuenta que una marca es un proceso de imagen pública con perspectivas y potencialidades para llevarlos al Diseño de Información.
El valor de esta pieza fue de 8.000.000 (CLP)
Dejamos abierta la discusión.
Fuentes:
Noticia original en el Mercurio de Valparaíso
Luego el Alcalde Aldo Cornejo, se retracta y dice que se ocupará esta imagen solo para el plan BID. Total la plata sobra.












leyeron la opinión de este tipo?
el parrafo que mas me gusta es:
“3.- El espíritu de cuerpo del gremio de los diseñadores tiende a cero. ¿Cuándo se ha visto que un médico critique lo mal operada que quedó fulana? ¿O a un abogado pelando públicamente el alegato de un par? Un chaqueterismo así de burdo sólo se presenta a nivel del medio gasfiteril.”
Insólito.
Madriaza, ese es el problema de cuando nos basamos en un oficio que evoca distintas percepciones.
“todos llegamos a tener la razón”
sin embargo, todos hemos conluíso varias cosas similares…
no es tanto “”chaqueterismo”", creo que aquí hay varisa opiniones objetivas y respetuosas…
bastante acertadas y realmente se deberian tomar en cuenta.
que miedo el proyecto de blogs de terra!
mas que blogs son columnas de opinion de personajillos, por lo menos yo no encontre donde hacerme el mio
La verdad la anterior imagen de Valparaíso me gustaba más.
No llevaba LA FRASE ciudad de Valparaíso, solo decía Valparaíso, eso tiene sentido ya que es un Hito, es un Personaje, es una Identidad, no el sujeto de una oración eso ES CASI DESPECTIVO, es como colocarle un DIMINUTIVO.
La representación de un todo no debió darse mediante la elección de un símbolo si no mas bien mediante la falta de este.
La elección de un símbolo para Valparaíso, mas encima elegido con ese descriterio, fue una mala comprensión del todo, si recuerdan la imagen anterior, no poseía una mascota ni un símbolo figurativo evidente, tenia otra cosa; Carácter mucho mas carácter que esta propuesta.
Para explicarlo mejor, una entidad con una identidad como la de Valparaíso Firma su presencia, asi como las personas, y las firmas no poseen figuritas, lo que hacen es Expresar un Carácter.
Una real mierda!
Trabajo en el desarrollo cultural de Valparaíso y es una pena que los weones lo unico que hagan es jugar con recursos que realmente servirian para hacer salir adelante el alicaido puerto.
8 palos x esa wea fea de logo??? una verguenza
Hoy acaba de salir en la nacion domingo este reportaje
al parecer el sombreo no va màs…
CHAN!
perdóname pero es noticia vieja. Si vez bien en el post hay un link (el último) que menciona eso
Soy estudiante de Diseño grafico, alguna vez tuve que desarrollar un logo para Valpo. como trabajo, pero creanme que me quedo mil veces mejor que ese sombrero. Me da la sensacion de estar en Argentina, nada tien que ver con el espiritu de Valpo.
Ojala que ya no corra ese logo, como lei en un post anterior, porque simplemente da verguenza.
“Podrían haberle encargado el mono a lolitos de universidades… Así es más barato… seguro resultan algunos bonitos, y después todos votamos por el más choro”.
Así lo mejor sería quedarse en las universidades y nunca buscar crecer en la experiencia profesional… Si aún fuese estudiante podría participar en los concursos por los diseños de las cosas importantes, y si tengo suerte, algún día me escogen ganador… ¡Sería como ganarse el Loto!
Reflexionar de las peores maneras posibles resulta simple.
Tan simple como reducir la opinión al feo y caro.
Tan simple como agarrar azadón, garrote o antorcha y manchar con la turba en búsqueda de la abominable agencia “Dittborn & Unzueta” y su engendro.
Como estudiantes, diseñadores, publicistas, artistas visuales y autodidactas (todos dignos), podríamos escaparnos a lo simplón, podríamos aprovechar la oportunidad de reflexionar sobre el diseño para la gente y con la gente:
De qué manera corresponde enfrentar estos proyectos. Acaso basta con juntar montón de propuestas y pedir la opinión a los representantes de la gente, o (de modo directo) pedir a la gente que vote desde sus faltas de experticia, sus modos habituales, sus modos extravagantes, sus miopías… Y ojalá no escojan la propuesta que se dejó por rellenar.
También es buena oportunidad de reflexionar sobre tarifas del trabajo proyectual profesional. Al cobrar corresponde hacerlo en función del tiempo y material invertidos o en función del valor que el servicio tiene para el cliente:
Sin defender el engendro, qué alguien me explique qué sustento tiene “el país del diseño” con tantos que se dedican a reducir al absurdo el valor de un servicio como el desarrollo de una “Nueva Marca Ciudad Valparaíso”.
Faco, Esas supuestas preguntas que crees que no fueron enunciadas, da el caso que sí lo fueron al inicio de la nota y tiene que ver con la desconfianza y desconocimiento a nivel local y comunal de un proceso de participación ciudadana. Es por eso que escogen una agencia de la Santiago y de ese perfil televisivo. Es poco ubicuo y absurdo. Diste en el clavo!
Ja
La llamada reflexión sobre el diseño, necesita personas reflexivas en quienes la tripa y el seso sepan guardar su lugar y sepan explicarse al resto con algún fin constructivo, es decir “bueno pa’ ti, bueno pa’ mi”…
Por ahí comenté que no me gusta el diseño (finalmente crucificado por feo y marciano), además dije que participé en la concepción creativa de dos propuestas enviadas al concurso y que creo que el problema interesante aquí para mí, espero para otros también, es quien creemos que somos, cada uno de nosotros frente a este tema, diseñadores, concejales, alcalde frustrado, publicistas y críticos profesionales, definiendo a posterior qué debió hacer “el otro”, el convocante, la agencia, etc.
Qué fácil es hablar sobre el cadáver y no llevar la reflexión a lo que nos pasa día a día… ¿qué hacemos cuando el encargo -entre tanto lugar común- no permite leer intenciones, objetivos y recursos?, ¿por qué muchos encuentran mucha plata los 8 palos, por qué otros piensan que es poco?
¿por qué ninguna de las oficinas que participamos nos cuestionamos si esas 8 guatitas eran un buen pago, en qué momento dijimos si el brief o el proceso era límpido y prístino… amigas de Imax, amigo Fonseca, amigos Procorp, srs Dittborn y Unzueta?
Quizás lo hicimos y tuvimos en el fondo de nuestra alma de diseñadores la intención de estar en el momento en que una imagen le cambia la cara a una de las ciudades que más queremos de Chile… y fuimos ingenuos al creer que si bien el “modus operandi” no era el adecuado, el azar, la buena estrella podía iluminar a Cornejo y sus convocados para escogernos por innovadores, aplicaditos, racionales, emocionales, buenos pa’l mono, maestros del color, eficaces, etc.
Creo que estamos donde mismo, en Chile, estancados en la bruma del discurso ninguneador, envidioso e incapaz de construir bien común (bueno pa’ ti, bueno pa’ mi)…
Esta es la lección número uno de como no hacer concursos de interés público, desconociendo el chauvinismo porteño, aceptando por bueno un negocio poco rentable (¿es mejor que el municipio compre una camioneta o que se gestione cuidadosamente la identidad de quizás la única ciudad de Chile con una identidad tan poderosa que la tenemos por patrimonio mundial?)
Mala la poca transparencia (mal cultural chileno)
Malo el ninguneo (idem)
Malo el mono (cuestión totalmente subjetiva)
Malo el llamado a concurso y el mecanismo de jura (pocos deciden por millones)
¿Qué más decir?
Gracias por preocuparse de estos temas tan sintomáticos del mundo del diseño…
Jorge, sin desconocer el contenido de la nota, me preocupan algunos caminos que ha tomado la discusión que abriste al publicarla. Por eso las preguntas. Comparto las palabras de Álvaro, esta discusión se ha estancado en la bruma del discurso “ninguneador”, envidioso e incapaz de construir bien común.
Y a qué nos dedicamos los diseñadores, estudiantes de diseño, autodidactas… creo que a la construcción del bien común.
la vi y pense….¡Vaya Basura! pero pareciera que el discurso es otro; ¿que les parece a las propias personas del puerto el cambio de imagen? ¿les preocupa? ¿Lo tienen como tema relevante o aceptan que estas cosas ocurren sobre sus cabezas? me dio para pensar.
para pensar…
1. con respecto al nuevo “intento” de marca de Valparaíso, considero que muchas explicaciones es lejos la mayor respuesta para decirnos que no esta lograda la marca. Esta demás decir que como varios colegas dijieron anteriormente, contiene errores de forma y fondo, VALPARAISO es más que un sombrero y unas tipografías soltadas al azar, encuentro también que poder llegar a un acuerdo es muy complicado porque son amplios los paramétros en que esta enmarcada la ciudad, sin embargo con investigación, y un riguroso trabajo se podrían haber llegado a buenas propuestas.
Pero ahora quien las va elegir? el amigo del alcalde que pusieron a trabajar por pituto en la municipalidad?… fuerte, pero es la verdad, asi mismo debe haber pasado con la marca de el Transporte de Valparaíso, por que para los que no saben, se realizaron varias propuestas y al final…un personaje externo sin saber de viene a decir este esta bonito?… da para pensar…
2. si tenemos tantos desacuerdos con respecto a cuanto es el valor óptimo se debió haber cancelado por el trabajo de marca corporativa de Valparaíso, es por que estamos lejos de poder consolidar la profesión como debiese ser, si nos ponemos de acuerdo y dejamos de tener competencias como publicistas y gente autodidacta, nunca vamos a dejar de ser la profesión “artística”, espero en un futuro próximo que respetemos más nuestra profesión PORQUE NADIE MAS LO HARA que nosotros mismo.
y así llegar acuerdos y poder institucionarla como debe ser.
eso saludos!
Vi un logo igual igual! en una tanguería en Buenos Aires.
Feo y copiado =)
Adiós.
El “diseño” de la marca de Valparaíso que realizó una agencia de publicidad de Santiago responde a una propuesta, que no tiene sustento en antecedentes recogidos in situ. Para empezar.
En mi opinión las marcas territoriales deben responder a la identidad que nace de los lugareños(público interno) que son los que realizan la historia, la cultura, la economía y todas las expresiones que surgen de lo cotidiano. Son estos, los habitantes de Valparaíso, los que van a proyectar e imprimir con su quehacer (servicios y productos) una imagen identitaria en los cinco sentidos de los visitantes de la ciudad(público externo); que se vienen a divertir, a hacer algún trámite y/o un negocio. La imagen de marca (como nos ven los visitantes), surge de la buena gestión que deben hacer las autoridades de la ciudad en relación a conjugar las razones medio ambientales y las razones económicas, logrando un equilibrio que haga sustentable la ciudad a mediano y largo plazo. Por lo mismo, para construir una imagen de marca debe existir una concertación sistémica, en función de un plan de ciudad, de todos los sectores de Valparaíso; esto es, las autoridades públicas, los privados, las autoridades universitarias y los ciudadanos.
La marca visual debe ser diseñada desde la identidad, con esto se logrará que los que van a usar la marca en sus productos, servicio y estrategias de comunicación, la sientan propia. Luego si las experiencias de los propios porteños y de quienes nos visitan son buenas, vamos a poder tener una imagen visual positiva. Una imagen visual que evocará experiencias (emociones) de las vivencias en Valparaíso.
De esta manera el problema no está en el concurso de diseño para crear la marca visual; el problema no está en que el diseñador sea de aquí o de allá; el problema no está en que no tomaron en cuenta los ascensores o los trolebuses o los cerros; el problema está en diseñar la marca visual de Valparaíso teniendo en cuenta un modelo de diseño y construcción de imagen que recoja los sentimientos identitario de los porteños. Expresados esto en conceptos e imágenes.
Entonces lo que las autoridades deben tener en cuenta, antes de iniciar otra aventura para diseñar la marca de Valparaíso, es si los profesionales seleccionados o contratados tienen o no un modelos de trabajo que valide la marca visual ante los porteños.
Siempre va a quedar un sector disconforme. Pero un modelo nos acercará a un mayor consenso. Y luego, señor Alcalde de Valparaíso, hay que gestionar la imagen visual con profesionales capacitados y con recursos. De no hacerlo, estamos tiramos el dinero de todos los porteños. Nuevamente
Para diseñar la marca de Valparaíso, tenemos que satisfacer emocionalmente a los porteños.
Luis Bastías Castillo
Consulting Desing
Diseñador UV.
Hasta los boletos de micro tienen mejor diseño
Creo que hasta mi marca creada para un trabajo sobre valparaiso me quedó mejor…cero representación de la ciudad..
8 millones?????…que horrible un descaaroo!!!
Se debió pensar en un puerto patrimonio desde y hacia la gente. Como porteño nacido, crecido y educado en Valparaíso, me siento ultrajado con este tipo de trabajos. No es culpa del diseñador, pq no creo q existan trabajos malos, solo falta terminarlos. Me avergüenzo del tipo q hizo el encargo y la manera en q lo resolvió. Acaso el diseño se sustenta en el discurso o en el diseño propiamente tal?.
Lejos encuentro mas romántico el diseño anterior de la ciudad de Valparaíso,..es una pena el daño.
¡Ya pues!
Alguna charla, conferencia, lo que sea, pero que permita difundir, compartir, refinar, etc., la relevancia de la tipografía en Valpo., por lo menos su relevancia.
Próxima Bienal de Tipografía, en el Consejo Nacional de la Cultura y las Artes, Valparaíso. Así de simple.
Hasta pronto.